LA QUÍMICA Y LOS GASES
martes, 11 de octubre de 2016
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PROPIEDADES DE LOS GASES
Los tres estados físicos en que se presenta fundamentalmente la materia se diferencian en principio por su comportamiento en cuanto a forma y volumen. En efecto:
• Los sólidos tienen forma y volumen definidos, es decir, independientes del recipiente que los contenga.
• Los líquidos tienen volumen fijo, pero varían su forma de acuerdo con la del recipiente.
• Los gases no tienen ni forma ni volumen definidos, ya que ambas características dependen del recipiente en que se encuentren.
Otras propiedades que nos muestran un comportamiento diferente entre los tres estados son la difusión y la compresibilidad.
Difusión
Cuando destapamos un frasco de perfume, casi que inmediatamente percibimos la fragancia correspondiente; de manera semejante, detectamos con gran facilidad escapes en las tuberías de gas, o exceso de gasolina en el carburador de un automóvil. Una explicación a estos hechos la encontramos si consideramos que las moléculas de un gas tienen una gran facilidad para dispersarse espontáneamente en el aire. Esta dispersión espontánea de una sustancia en otra se denomina difusión y también la presentan los líquidos aunque en menor grado. Esto puede observarse cuando agregamos cuidadosamente unas gotas de tinta a un vaso de agua.
En los sólidos la difusión prácticamente no se produce. Así, dos rocas que se pongan en contacto pueden permanecer en tal estado por cientos de años, sin que se observe difusión entre sus componentes.
Compresibilidad
Cuando se aplica una presión sobre un gas, éste se comprime, o sea, disminuye su volumen, con bastante facilidad. Los líquidos y los sólidos, por el contrario, son prácticamente incompresibles. Precisamente, la incompresibilidad de los líquidos se aplica en el funcionamiento de sistemas hidráulicos como, por ejemplo, en los frenos de un automóvil (figura 1). La presión que se aplica sobre el pedal es trasmitida por el líquido de frenos a través de un tubo estrecho y llega hasta las bandas; éstas utilizan dicha presión para abrirse y provocar el roce con la campana de la rueda y así detener su movimiento. Si el líquido se comprimiera, esta transmisión de presión no sería posible.
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